Empieza el torneo

18 de octubre de 2012
   "Ustedes tienen un gran equipo, tranquilamente pueden pelear en las instancias decisivas por el ascenso. Salvo la UAI, todos los demàs son ganables en play offs", fue una de las frases que me dijo el tècnico de Banco Provincia apenas concluyò el cotejo jugado solamente para cumplir el fixture, debido a que las posiciones, del 1 al 8 estaban completamente definidas, con triunfo funebrero 82-74. Midland ocupa asì la quinta colocaciòn, y de acuerdo a lo que determina el reglamento, la semana entrante su rival no saldrìa de Atlètico Bernal y Josè Hernàndez B, con ventaja en la localìa al mejor de 3 encuentros. A esta altura, con la motivaciòn de las eliminaciones directas, ningùn rival es accesible, pero si se tiene el objetivo de pelear por una plaza a la C, no debieran surgir inconvenientes al instante de superar esta fase, con el fin de ingresar a la siguiente, donde si se da la lògica (...), estarìamos nuevamente frente a Nàutico Buchardo, o con el cuarto de la otra zona Campeonato, quien no sale de Italiano de Josè C. Paz o Uba. En cualquiera de esos casos, definiendo el tercer e hipotètico partido de visitante. Ya entrando en el terreno de la futurologìa, pero utilizando la lògica de acuerdo al fixture, de pasar esas dos llaves, recièn allì se jugarìa el play off por el ascenso ante UAI Urquiza o Monte Grande, promediando noviembre.
   Como se ve, el torneo entra en emociòn recièn ahora, y ante tanta oferta de partidos, no es descabellado pensar en que se produciràn algunas sorpresas, entre las cuales esperemos Midland no sea una, produciendo una desazòn inmensa si llegase a finalizar su participaciòn mes y medio antes de que se defina todo. En principio, debe recuperar su estima; varios tècnicos rivales me manifestaron su convicciòn del potencial en manos de Patricio Caris; cada cancha donde he hablado con ellos, elogiaron el plantel de Libertad, adjudicàndole sobradas razones para luchar por cosas mayores; el tema es hasta què punto los muchachos estàn convencidos de eso, de sentirse con el material humano, deportivo y anìmico para seguir soñando con luchar hasta ùltimo instante en busca del objetivo primario. Entender que, como lo dijo el Dt de Banco, salvo los de Villa Lynch, los demàs los podès agarrar en una noche inspirada tuya, con buena planificaciòn y derrotarlos, que no sòlo Midland posee vaivenes. Lo consultè sobre su victoria esta semana ante Talar, describièndome un partido sin anomalìas, donde los suyos entendieron que a pesar de ocupar la sèptima colocaciòn, si unifican esfuerzos pueden vencer a un equipo "absolutamente ganable, nada del otro mundo, salvo su jugador determinante, Pablo Sosa"; y creo en mi opiniòn que Midland debe recuperar eso, de no entrar disminuido de antemano ante equipos que se les puede ganar, llamense como se llamen, porque el potencial propio es grande, aunque deben ser ellos los primeros en comprenderlo y plasmarlo desde el primer minuto, sin regalar cuartos donde de la nada quedan 20 puntos abajo y luego todo es irremontable. Recuperar el orgullo perdido, la autoestima derramada ante goleadas oprobiosas y volver a poner en caja a rivales dignos pero inferiores en calidad y cantidad.
   Anoche, fue un claro ejemplo de èsto ùltimo: Banco Provincia trajo apenas 7 jugadores, de los cuales uno fue utilizado recièn faltando 9 segundos antes de la conclusiòn del cotejo; indudablemente sabìan que se exponìan a la posibilidad de una goleada, pero transcurridos los cuartos, aùn cuando el funebrero se alejò por un momento a 15 puntos, jamàs se animò a cerrarlo, permitiendo el descuento rival y con ello, sembrando un  halo de desconfianza dentro del rectàngulo, en el banco y en la tribuna regada por cerca de medio centenar de personas. Positivo es que a diferencia del disputado en Vicente Lòpez una rueda atràs, no me dio la sensaciòn nunca de que se podìa perder, pese a que dicha posibilidad no habrìa cambiado en lo màs mìnimo la tabla de posiciones, aunque instalarìa una estela de desesperanza justamente cuando empieza la etapa de definiciones cruciales.
   Despuès de muchos partidos, volviò a brillar Adriàn Quiroga ("un jugador bàrbaro, si pudiera me lo llevarìa a mi equipo", segùn palabras del DT rival). Sin dudas, fue el màs afectado dentro de la cancha por la partida de Portillo, perdiò a su compinche y ladero natural, notàndose durante varias jornadas su orfandad al instante de hallar su complemento. Ante Banco Provincia, si bien no repitiò su nivel còsmico como aquella noche helada en Ramos Mejìa, fue el desequilibrio para permitirle a su equipo finalizar la fase con un rècord de 7 ganados e igual cantidad de derrotas. Otro que jugò un primer tiempo a gran nivel, fue Gustavo Viudez, definitivamente una incorporaciòn necesaria, ya que te asegura presencia bajo ambos tableros  e interesante goleo. En esos 20 minutos su planilla marcaba una decena de rebotes y 14 puntos; luego, fue a la banca a descansar e ingresò en el cuarto final para ayudar a asegurar el triunfo y engrosar sus nùmeros personales.
   Una formaciòn inicial inèdita (Matìas Lòpez, Adriàn Quiroga, Cristian Guerra, Gustavo Viudez y Gustavo Araujo) para dar comienzo a un enfrentamiento con pocos roces, bàsicamente un entrenamiento a puertas abiertas, aunque era natural que eso sucediese porque ambos planteles entendìan a la perfecciòn eso de reservar energìas en proyecciòn a lo que vendrà. Rotaciòn de toda la banca, mantener la filosofìa de juego observada ante Pedro Echague (la obscenidad del resultado en contra quizàs impida verlo, pero reitero, jugò mejor que otras noches, aùn con victorias), y si no se logrò plasmar una distancia mayor en el score, se debiò primordialmente a lo mencionado lìneas arriba, acerca de la falta de confianza en algunos jugadores, incluso errando tiros solos debajo del aro, cuando en otras ocasiones sus eficacias son notoriamente superior. Nuevamente jugò de manera correcta Lucas Quiroga, mostrando su mejor faceta, la defensiva, robando varios balones e insuflando energìa contagiosa. Los demàs, tomando como referencia la trascendencia del match, cumplieron, con vaivenes, pero aportando su granito de arena en busca de la solidificaciòn colectiva, justamente cuando ya no hay màrgenes para decaimientos espirituales.
   Porque ahora es el momento donde hay que enterrar las dos caras mostradas. Ni aquella de invencibilidad, ni èsta de apichonamiento anìmico. Midland ingresa en una etapa donde depende de si mismo, donde hay que pensar en un solo rival a la vez y buscar las estrategias colectivas para superarlo. El espectador comùn de parabienes, porque empieza un torneo apasionante, incluso con injusticias, que son las que proporcionan la emociòn necesaria para no querer perderse ni una sola alternativa de lo que està por venir. Apostemos al funebrero, a su despertar y plasmar en cancha una nueva ilusiòn.


Midland: Matìas Lòpez (9), Adriàn Quiroga (16), Cristian Guerra (10), Gustavo Viudez (20), Gustavo Araujo (4) (F.I.) Martìn Revello (13), Ivàn Ayala (0), Lucas Quiroga (6), Juan Rosa (2), Nahuel Pèrez (2), Matìas Tirelli (1). DT: Patricio Caris.

Parciales: 18-16, 36-33, 53-45, 82-74

0 comentarios: